Una vez que los niños y las niñas reciben el alta, a los 6 años, en los Centros de Atención Infantil Temprana (CAIT), muchos padres y madres se formulan una serie de preguntas a las que necesitan tener respuesta con urgencia: ¿Qué pasos hemos de seguir ahora? ¿Se acaba aquí el trabajo que se ha estado llevando a cabo durante todo este periodo?

Alta Atención Temprana

Los Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana atienden a los niños y niñas hasta que se hayan cumplido los objetivos específicos contemplados en los programas de intervención individuales de tratamiento o, en su gran mayoría, hasta los 6 años de edad. Esto no quiere decir que a partir de esta edad las intervenciones neuropsicopedagógicas, se tornen prescindibles. El peso de las mismas recaerá sobre los ámbitos social, educativo y sanitario, lo que en la mayoría de las ocasiones suele ser insuficiente, debido a una alta demanda.

En este punto, las familias salen a la búsqueda de algún gabinete privado que cuente con un equipo multidisciplinar con el objetivo de seguir llevando a cabo el tratamiento psicoeducativo y, si se precisa, el neuropediátrico de forma regular. Para poder sufragar estas terapias existen ayudas económicas convocadas por el Ministerio de Educación destinadas al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo.

 

Metodología de trabajo

Cuando los padres ya han encontrado el gabinete neuropsicopedagógico que  más se ajusta a las necesidades del niño/a y a las características de la familia, comienza una nueva etapa, muy similar a la anterior, ya que los protocolos de evaluación e intervención psicopedagógicos se asemejan a los que se realizan en los CAITs, adaptándolos a nuevos métodos y profesionales.

Desde el Centro Neuropsipe, contamos con un equipo multidisciplinar para dar respuestas efectivas a familias que demandan una atención médica y psicopedagógica.

En primer lugar, nuestro neuropediatra se encargará de establecer posibles hipótesis diagnósticas que ayuden a explicar las causas de las dificultades del niño/a, realizando una evaluación neurológica específica. Una vez realizada la valoración neurológica, a continuación, el equipo de psicólogos y psicopedagogos valorarán el caso de manera específica/individualizada y se establecerá el diagnóstico por parte de ambas especialidades, aplicando un protocolo de actuación multidisciplinar y multidimensional que integra instrumentos de evaluación cognitivos, comportamentales, de aprendizaje, socioemocionales y contextuales que ayudan al estudio pormenorizado del caso.

Tras una determinada valoración médica y evaluación específica, se abre una nueva fase de tratamiento de intervención psicopedagógica.

 

Tratamiento Psicoeducativo: Metodología de trabajo

El tratamiento psicoeducativo partirá de las características individuales, familiares y escolares. Por ello, es de suma importancia coordinarse con la familia y todos los profesionales que rodean al chico/a (profesores/as, orientadores/as, profesionales de otros centros, etc.)

Se trata de programas específicos que deben centrarse en la estimulación y mejora de los procesos y funciones del Sistema Ejecutivo deteriorados, para potenciar la adquisición de estrategias de aprendizaje, la modificación de conducta, una mejora de la autorregulación socio-emocional, etc.  Las actividades y la metodología que se empleen  pueden estar diseñadas para llevarse a cabo de forma individual y/o grupal.

La metodología de  trabajo que se propone desde NEUROPSIPE es la siguiente;

  1. Se interviene directamente con el niño/a mediante programas adecuados a sus características, comenzando la intervención para paliar los síntomas del trastorno que mayor deterioro personal, escolar y social está causando en la calidad de vida del sujeto.
  2. Se comienza, dependiendo de las necesidades de cada niño, con la actuación sobre la tarea y los procesos de enseñanza-aprendizaje, a través de refuerzo y/o adaptaciones necesarias. Además, se interviene con el profesorado, mediante programas de formación específicos, proporcionándoles  técnicas y estrategias que se adecuen a la necesidad de cada caso. (Técnicas cognitivo-conductuales  para el control del comportamiento, autoinstrucciones, guías de pensamiento para la realización de un examen, registro de trabajo diario, etc…)
  3. De forma paralela se interviene con la familia, proporcionando pautas educativas durante las sesiones, introduciendo, si fuera necesario, cambios en el ambiente familiar. En los casos necesarios se actuará también sobre el contexto social.
Mi hijo/a tiene el alta en los servicios de Atención Temprana. Ahora… ¿Qué pasos debo dar?

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