El trastorno por déficit de atención/hiperactividad es uno de los trastornos más comunes y diagnosticados en la población infantil y adolescente. El TDAH, principalmente cuenta con tres características fundamentales:

  • Falta de atención
  • Hiperactividad
  • Impulsividad

No obstante, manifiesta una alta comorbilidad con otros trastornos, como pueden ser: trastornos de aprendizaje, trastorno negativista desafiante o trastornos del ánimo y ansiedad.

Normalmente nos centramos principalmente en los problemas que presentan los niños a nivel cognitivo, pero… ¿y las dificultades que existen en las relaciones y a nivel emocional? Estas quedan en un segundo plano.

Los niños/as con TDAH experimentan alteraciones tanto en los vínculos sociales como en la capacidad de autorregulación emocional. Muchos de los que padecen este trastorno, suelen ser rechazados. ¿Y por qué ocurre? Esto es debido a su comportamiento molesto por conductas antisociales, desorganizadas y algunas de ellas agresivas. Además de sus características personales (se le tacha de mal compañero/a, egoísta, etc.) y en algunas ocasiones a nivel curricular (mal estudiante).

Estas dificultades interpersonales no solo ocurren con su grupo de iguales (hermanos/as, compañeros/as de clase, etc.), sino que también se ven afectadas las relaciones con sus padres y profesores/as. Los profesores/as dedican bastante tiempo a los niños/as con TADH, mostrando una actitud más controladora sobre ellos y por consiguiente, llamándole la atención por conductas negativas con más frecuencia que a los niños sin TDAH.

El origen de esta escasa competencia social es multifactorial, pero las investigaciones demuestran que se ve asociada a un desorden de las vías dopaminérgicas, las cuales participan en el desarrollo emocional y motivacional.

 

¿Tratamiento farmacológico para TDAH?

Desde Neuropsipe queremos destacar la importancia de un tratamiento farmacológico para el trastorno por déficit de atención/hiperactividad,  para mejorar la agresividad y las interacciones personales tanto en el ámbito familiar, como escolar.

Por tanto, le medicación para este trastorno es fundamental, pero no es suficiente.  Desde nuestro centro especializado en TDAH Málaga, apostamos por la combinación del tratamiento psicoeducativo más el farmacológico, siendo la mejor opción para enriquecer el proceso de socialización con sus pares.

Para mejorar estas dificultades que pueden presentarse, son planteados programas de entrenamiento en habilidades sociales. Estos programas se realizan mediante tres etapas importantes: pautas teóricas (entrenamiento con instrucciones), seguidamente ponerlas en prácticas en la vida real con sus iguales y finalmente retroalimentación (respuesta y supervisión del o la terapeuta).

 

Por todo esto, no debemos olvidar que todas estas habilidades se fortalecen con la práctica con otros niños y niñas, de ahí la especial importancia de las terapias grupales. Trabajar en grupo con otros niños/as es muy enriquecedor, ya que existe un intercambio de experiencias e ideas, aprendiendo de los demás. Además, se potencia su creatividad y su habilidad para resolver problemas. Asimismo les obliga a tolerar las críticas de sus compañeros/as y a tener más confianza en ellos/as mismos/as. Y lo que es más importante, les permite consolidar las relaciones interpersonales siendo más participativos/as e independientes en el aula. De este modo se fomenta: la comunicación, la complementariedad, la confianza, la coordinación y el compromiso.

 

Para más información, no dudéis en contactar con nuestro equipo de psicólogas y psicopedagogas.

TDAH y habilidades sociales
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